
Creada por Michael Dante DiMartino y Bryan Konietzko
Directores: Lauren MacMullan, Michael Dante DiMartino, Dave Filloni, Joaquim Dos Santos, Bryan Konietzko, Giancarlo Volpe y Ethan Spaulding
Escrita por Michael Dante DiMartino, Bryan Konietzko, Aaron Ehasz y Tim Hendrick
Producida por: Michael Dante DiMartino, Bryan Konietzko y Aaron Ehasz
Voces: Zach Tyler Eisen, Mae Whitman, Jack DeSena, Dante Basco y Mako
Canal: Nickelodeon
Transmisión original: Del 21 de febrero de 2005 al 19 de julio de 2008
¿El canto de cisne del viejo Nickelodeon?
Lo recuerdo perfectamente. Tenía yo 7 años, faltando un par de meses para que cumpliera 8. Corría el mes de abril de 1998. Volvía de una agotadora jornada en el colegio, y me disponía a ver si a las mentes maestras de Magic Kids se les ocurría por fin mostrarnos qué pasaba con Gokú luego de su pelea a muerte con Piccolo (Padre). La tartde transcurrió con normalidad, con programas que mi memoria ya no me permite recordar (no recuerdo haber visto Dragon Ball esa tarde, creo que su horario era más nocturno), pero al acercarse la noche un evento cambiaría para siempre mi mundo.
Nunca lo entendí, y era muy pequeño para cuestionarme los motivos que pudieron haber tenido en Cable Visión Comunicaciones (más conocido por sus siglas CVC) para tan abruptamente retirar la señal de Magic Kids y reemplazarla por una que mi pobre cerebro aturdido y acongojado no conocía. Nickelodeon. Para alguien cuya principal actividad era ver TV (para aquél entonces no se me permitía tocar mi vieja SNES sino en viernes a la tarde/noche, sábados y domingos) el verse de repente sin muchos de sus programas favoritos y con nuevos programas que no conocía era duro, y aunque mis viejos amigos de Cartoon Network y Fox Kids seguían ahí para dar consuelo, algo faltaba.
Eventualmente fui cediendo ante los encantos del nuevo canal, empezando por ver que uno de mis viejos conocidos de Magic Kids también estaba ahí, "Rugrats". Poco a poco fui aceptando más y más programas, como "Oye, Arnold", "Doug", "Ah! Monstruos!" y más adelante "La Vida Moderna de Rocko", "Los Castores Cascarrabias", "Ka-Blam!" y más adelante "Rocket Power" y "Bob Esponja". Y por mucho tiempo, las cosas estuvieron bien en la Tierra. Llegaría luego un periodo oscuro cuando en 2002 me mudé de casa y por casi dos años vi mi programación reducida a lo que los canales de aire tenían que ofrecer (ergo, casi nada).
La edad oscura terminaría a fines de 2003 y con alivio vi que Nick estaba más o menos igual a como lo había dejado. Y por un tiempo más, estuvo bien. Hasta que algunos programas de antaño fueron desapareciendo, "Rocko" siendo lo más notable (con la salvedad de "Invasor Zim", cuyo caso ya detallé en una entrada anterior), y fue una desaparición progresiva hasta que ninguno de aquellos Nicktoons originales logró sobrevivir (con la excepción de un muy devaluado "Bob Esponja"). Antes de seguir, puedo asegurar que el hecho de que encuentra a los Nicktoons nuevos tan inferiores a los antiguos nada tiene que ver con mi crecimiento, ni mucho menos; gracias al espacio "Nick Hits" que Nick pasa las noches de sábados y domingos soy capaz de ver aquellos viejos shows con la perspectiva de un hombre adulto (o lo más parecido a eso que puedo llegar a ser) y puedo decir que es una cuestión de simple y llana calidad.
En fin, era el año 2005 y Nick parecía estar muriendo en calidad. Poco faltaba para quedar reducido completamente a animación mediocre (propia y ajena), sitcoms (algunas respetables como "Drake y Josh", y otras no tanto), repeticiones de series clásicas como "Alf" o "Growing Pains" y telenovelas latinoamericanas para adolescentes. Es esa la razón del título de esta entrada, pues "Avatar" parece ser el definitivo canto de cisne del viejo Nickelodeon, el momento en que la vela que es Nickelodeon el canal de dibujos animados de buena calidad brilla con mayor intensidad antes de apagarse definitivamente en un aluvión de desabridas series live-action y repeticiones de comedias clásicas. Tal vez sea así, o tal vez no, pero si así es, les puedo asegurar que una mejor despedida no se podía pedir.
La WWE siempre buscando formas de mantener el interés de los fans.
El argumento es el que sigue: El mundo de "Avatar" está dividido en cuatro naciones basadas en los cuatro elementos. Las Tribus Agua, ubicadas en los dos polos del planeta; el Reino Tierra, el más grande y que ocupa un gigantesco continente; la Nación del Fuego, que ocupa una gran isla (al estilo de Japón) y los Nómadas Aire, que viven en cuatro templos esparcidos por el mundo. Cada una de estas naciones tiene personas que nacen con poderes que les permiten controlar el elemento de sus respectivas naciones, y una vez por generación nace el llamado "Avatar", encarnación del espíritu del mundo y la única persona capaz de controlar los cuatro elementos. El Avatar nace en una u otra nación de acuerdo a un ciclo (Agua-Tierra-Fuego-Aire). Pero el mundo pierde el rastro del nuevo Avatar (un Nómada Aire de acuerdo al ciclo) al momento que la Nación del Fuego, ayudada por el inmenso poder que le da a sus Maestros-Fuego un cometa que pasa cerca del planeta, inicia una guerra de conquista contra el resto del mundo.
Cien años pasan. Los Nómadas Aire, han sido exterminados en su totalidad, la Tribu Agua del Polo Sur es poco más que una pequeña aldea consistente principalmente en ancianos y niños, la Tribu Norte se aisló totalmente del mundo y el Reino Tierra se encuentra resistiendo con dificultad. Un día, Katara (Mae Whitman) y Sokka (Jack DeSena), dos hermanos de la Tribu Agua del Sur, se topan con el último Maestro Aire del mundo, Aang (Zach Tyler Eisen), un niño de 12 años, y su bisonte volador. Evidentemente, se trata del desaparecido Avatar, quien junto con sus dos nuevos amigos debe viajar por el mundo para aprender a dominar todos los elementos y poner fin a la matanza, esquivando amenazas como Zuko, el desterrado y quemado príncipe de la Nación del Fuego que busca restaurar su honor a costa de Aang.
La serie cuenta con 61 episodios en total, divididos en tres temporadas. Salta a la vista que, a pesar de ser una serie estadounidense (aunque, como la gran mayoría de las series estadounidenses, como por ejemplo "Los Simpson", fue animada en Corea del Sur) el aspecto visual está claramente inspirado en el anime japonés. El ejemplo más claro es el bisonte Appa, que parece salido de un filme de Hayao Miyazaki. Este parecido visual con el anime le ha valido una cantidad de críticas al programa, en mi opinión injustas.; no sólo no fue "Avatar" el primer show estadounidense en usar visuales inspiradas en el anime ("W.I.T.C.H.", "Martin Mystery" y otras menos notorias lo hicieron antes) sino que la serie está hecha con tal empeño y lujo de detalles que incluso supera a una inmensa cantidad de series japonesas en ese apartado.
Los mejores maestros-fuego utilizan bloqueadores solares de la línea
Sedal.
El arco argumental va evolucionando de a poco, y tal es así que gran parte de la primera temporada, aunque contando casi exclusivamente con excelentes episodios (salvo un par de notorias excepciones), no deja de resultar algo falto de originalidad en su formato de "Héroes llegan a lugar x, conocen a personas x, les ayudan con sus problemas y saltan al próximo destino". Algo que se ve en casi todas las series de aventura promedio, de cualquier nacionalidad. Aún estos capítulos están muy por encima de lo que vemos normalmente en otros dibujos animados, pero lo verdaderamente bueno llega al final de la primera temporada, y a partir de ahí hasta el final de la serie, prácticamente cada uno de los capítulos (de nuevo, con una o dos excepciones) hacen que la primera temporada se sienta pobre en comparación...Como si fuéramos a un restaurante y tras haber comido una muy deliciosa entrada, nos traigan un plato principal aún mucho más delicioso (tengo hambre).
Desde ese final de la temporada 1 comienza una carrera contra el tiempo que es a su vez un elaborado juego de gato y ratón (con varios grupos de gatos y ratones, y gatos que pasan a ser ratones y viceversa) lleno hasta el tope de acción y aventura, con algo de romance, intriga política, traciones dobles y triples, puñaladas traperas que harían sonrojar a Starscream, guerra y muerte. Sumarle a eso un elenco de personajes agradables; gracias tanto a los diseños como al gran trabajo de destacados actores y actrices de la talla del gran Mako (a quien vieron, y si no deberían avergonzarse, en "Conan el Bárbaro" y su secuela) y Mark Hamill (a quien la mayoría reconcerá como Luke Skywalker y algunos otros también como la voz del Joker en "Batman: La Serie Animada"), entre otros.
En una época en que los dibujos animados americanos de canales como Cartoon Network o el mismo Nickelodeon empiezan a parecer más y más a meras animaciones flash, el nivel de cuidado que la gente de "Avatar" pone a su trabajo es admirable. Me refiero a cosas que en la animación american ya rara vez se tiene en cuenta (debido a la naturaleza más caricaturezca de sus ilustraciones, supongo) y hasta en muchos animes se ha venido descuidando con el tiempo. Detalles como el movimiento realista de la ropa o del cabello de los personajes. A modo de ejemplo, una escena de un capítulo de la temporada dos: Aang, en un estado de furia, comienza a flotar lentamente en una esfera de aire, haciendo volar la arena del desierto en el que se encuentran, pero entonces Katara se le acerca para tratar de calmarlo tomándole de la mano, y el modo en que la larga trenza en el cabello de la chica reacciona al viento es magnífica; la trenza es empujada hacia abajo cuando Aang está en el aire, y a medida que va bajando, la trenza empieza a ir hacia arriba. Lo dicho, pequeños detalles que hacen la experiencia más inmersiva, pero que ya a pocos realizadores les preocupa incluir. Encuéntrenme algo parecido en "Naruto".

Supongo que a esta altura ya dejaste de leer y estás buscando una
forma de ver el programa...
La forma en que la acción está encarada es también bastante distina al enfoque que le dan "Naruto" y otras tantas series shonen. Las escaramuzas de "Avatar" son vertiginosas y rápidas, y salvo contadas excepciones no duran más de uno o dos minutos. La mejor palabra que se me ocurre para describir las peleas de la serie es, por paradójico que pueda sonar, "realistas". Sin largos minutos de charla ni de mirarse por 20 segundos a los ojos entre golpes. Todo puesto en pantalla una fluidez de animación sorprendente, que recrea con gran nivel las artes marciales en las que se basa el dominio de cada uno de los cuatro elementos (Tai Chi para agua, Hung Gar para tierra, Shaolin del Norte de China para fuego y Ba Gua para aire) haciendo de cada una de las batallas algo hermoso de mirar.
Concluyendo (después de todo, todos tenemos otras cosas que hacer que no involucran este blog), para todo verdadero fan de la animación "Avatar: La Leyenda de Aang" es OBLIGATORIA. Sin temor a exagerar puedo decir que se trata de una de las mejores series en salir del gigante de Norteamérica en los últimos tiempos, pues en argumento y valores de producción se puede codear tranquilamente con lo más destacado de la producción televisiva (animada o no) de los EE.UU., e incluso deja mal paradas a muchas series de anime al ganarles en su propio juego.
Ojalá mi título sea equivocado y Nickelodeon recupere su antiguo nivel. Ojalá los realizadores de esta genial serie nos regales con otra gran trabajo en un futuro no muy lejano.